El proceso educativo no
se agota en las aulas, más bien podríamos decir que es allí, y en la
familia, donde comienza, para proyectarse después en todos los contextos
sociales en los que los sujetos desarrollan su proyecto de vida. La
educación así entendida involucra todas las dimensiones de la persona, su
existir individual y social.
La Maestría responde a la necesidad del país, particularmente evidente en
estos tiempos, de contar con educadores que comprendan la primordial función
social de la educación, su compromiso con la búsqueda de la paz y de la
justicia en todos los ámbitos de la convivencia humana: la familia, la
escuela, la comunidad local, la empresa y la sociedad en general.
Los énfasis de investigación propuestos por el Programa responden a la
convicción de que los profesionales de la educación están llamados a
intervenir, eficaz y efectivamente, desde sólidos soportes disciplinares y
metodológicos, en la solución de los problemas que obstaculizan el verdadero
desarrollo educativo de país. |
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