|
Si bien los datos
de crecimiento de la página muestran que es una
herramienta muy útil, y que además se ha
convertido en un verdadero medio de información,
lo cierto es que para usarla hay que tomar
ciertas medidas de seguridad.
Por: Julián López Cortés
Profesor de Nuevos Medios de Información
Facultad de Comunicación
Universidad de La Sabana
Según el blog Noticias Facebook, el 13 de abril
de 2008 una modelo adolescente -Kovi Dunbar-
desapareció a manos de un hombre mayor de edad
que conoció a través de la red social, lo que
sacudió a esta comunidad en línea mundial: una
joven reina de belleza había desaparecido. Se
presumió entonces que habría sido víctima de un
acosador, quien la habría secuestrado utilizando
el Facebook como medio de contacto.
Diez días después, el diario británico The
Mirror incluía en su edición la noticia de que
la joven de diecisiete años había regresado a su
hogar, y que todo habría obedecido a la clásica
fuga de novios, producto de la “locura del
enamoramiento”. Si bien el tema no terminó en
tragedia, esta fue una de las tantas
advertencias para padres, y en especial para los
adolescentes que utilizan la red social para
estar en contacto con sus amigos, conocer nuevos
individuos y reencontrarse con quienes habrían
perdido contacto.
Al ser una red social pública, Facebook no puede
controlar qué tipo de sujetos abren perfiles, y
mucho menos puede comprobar si la información
que publican es veraz. En ese sentido algunas
personas usan la red para acercarse a alguien,
ganar su confianza y luego persuadirlo para
realizar un contacto personal. De allí que los
padres estén en el deber de controlar el tipo de
información que sus hijos publican en la red, de
manera que puedan evitar que caigan en manos de
individuos inescrupulosos. Pero más allá de
ejercer cierto control, lo que necesitan los
muchachos es información oportuna y valiosa
sobre los riesgos que corren si no utilizan de
manera adecuada la Internet.
Según el blog Facebook Noticias, estas son las
típicas maneras empleadas para acceder a un
adolescente:
Identidad Falsa
Al no haber una manera de controlar a las
personas que abren su perfil, y tampoco de
verificar la información que estas publican, es
supremamente fácil crear perfiles falsos, con
todo tipo de información maquillada y -sobre
todo- atractiva para un adolescente.
Anuncios
Se envían mensajes al perfil o al inbox con
información de su interés: descarga gratuita de
música, anuncios de conciertos, entregas gratis
de juegos para alguna consola de video o
simplemente expresando algún gusto común y
solicitando información a través de publicidad
del interés exclusivo de los adolescentes. De
esta forma se entra en contacto con ellos
fácilmente.
Fotos de perfil
Tampoco se puede verificar si la fotografía que
acompaña un perfil es real; en este sentido y,
para una persona sin escrúpulos, subir una
imagen falsa es bastante sencillo. De igual
forma, para la población adolescente, tan
vulnerable a este tipo de engaños, es muy fácil
aceptar un contacto de alguien por la sencilla
razón de presentar una foto atractiva.
Promesas falsas
Una vez el adolescente acepta un contacto, este
se puede comunicar con él de una manera muy
simple, ya sea a través del wall (muro de
mensajes) o el inbox en el que los mensajes son
privados. Allí se les hacen promesas de trabajo,
carreras en el modelaje o en la música, todo con
el objetivo de que accedan a un encuentro
personal.
Esas son algunas maneras que utilizan los
abusadores para tener contacto con sus víctimas.
Por eso hay que ser muy claro con los
adolescentes y explicarles a qué peligros se
exponen usando medios como Facebook.
En este sentido, se les puede recomendar, tanto
a ellos como a los padres, tener estas normas
mínimas de seguridad:
Utilizar las políticas de privacidad del
Facebook
Esto les permitirá controlar quién puede ver su
perfil, quién puede hacer comentarios y quién
puede ver sus fotografías.
Ser cuidadoso con la foto del perfil
Hoy en día las personas -especialmente los
adolescentes- son más espontáneas y expresivas
en sus fotos, justamente porque saben que pueden
subirlas a un perfil. Los padres pueden
controlar qué fotos suben sus hijos
comunicándose con ellos, creando sus propios
perfiles y agregando a sus hijos como contactos.
Tener sólo personas conocidas en los contactos
Si bien es cierto que una de las utilidades de
las redes sociales es conocer gente con gustos,
intereses o actividades similares, cuando
alguien acepta en su red a personas que no
conoce está corriendo un gran riesgo, pues está
haciendo pública información personal. Tener
sólo amigos, familiares y conocidos en general,
es una buena manera de proteger la información
en las redes sociales.
Motivándolos a vincular al colegio o a la
universidad a sus actividades en Facebook
Es de gran utilidad crear grupos de estudio en
Facebook, en donde los adolescentes se citen
para hacer trabajos en grupo o para comentar
temas de clase, pues de esta manera hacen un uso
más serio de su perfil.
Cuidando la información que publican
Es recomendable no publicar el teléfono celular,
el correo electrónico o la dirección de
residencia o correspondencia. Las personas son
identificables con la foto y al agregar teléfono
y demás datos personales, se convierten en una
víctima fácil de algún abusador.
Estas son normas sencillas pero efectivas que
permitirán a padres y adolescentes sacar
provecho de una herramienta útil como Facebook,
sin estar expuestos a riesgos innecesarios.
|